Cuando las letras se vuelven poesía

Fluyen los versos,
burbujean
se vuelven avalancha de fuego
tropiezan, se expanden
y se apagan.

No hay instante de paz
porque vuelven de nuevo,
se crecen, toman forma,
me seducen y me invitan
a inmortalizarlos
en un papel.

Pero torpe, los escribo
y se deshacen,
se vuelven una versión fea
descompuesta y,
a veces,
repugnante.

¿Cómo es posible que una idea
pierda su identidad
de la mente a los dedos?

¿Cómo es posible que un poema
solo sea un burdo retrato
de la emoción pura?

Y, sin embargo,
alguien lo lee y lo comprende.
De alguna forma, va más allá
de las letras, de las formas,
del poema mismo…

En ese instante
es cuando las letras
se vuelven poesía.

Publicado por Antonio J. Ramírez Pedrosa

Creador y promotor de Un cuaderno en blanco. Escritor de silencios.

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