Mi beso

No hallarás mi beso
en estos labios abandonados.

No.

No lo busques en la carne,
no lo busques en tu boca
ni en esta boca
que hace intención de besar.

Ese beso 
no será un beso
tal y como los labios lo dan.

Ese beso que deseas,
que deseo,
durará un momento.

Mi beso, 
el que ahora te doy,
será eterno, 
será tuyo
en tu memoria.

Ahora mírame…
despacio,
más allá de mi boca:
halla el beso en mis ojos.

Publicado por Antonio J. Ramírez Pedrosa

Creador y promotor de Un cuaderno en blanco. Escritor de silencios.

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