Por Alejandro L.G

Richard Linklater es un director de cine y guionista estadounidense. Comenzó su carrera en el largometraje en la década de los 90 destacando dentro del cine independiente con películas como “Slacker” (1990), “Movida del 76” (1993) o “Suburbia” (1998). Es el autor de la trilogía protagonizada por Ethan Hawke y Julie Delpy: “Antes del amanecer” (1995), “Antes del atardecer” (2004) y “Antes del anochecer” (2013). También dirigió “Escuela de rock” (2003) y más tarde “Boyhood” (2014), por la cual ganó dos Globos de Oro y un Oscar a la Mejor actriz de reparto para Patricia Arquette. Se ha convertido en uno de los cineastas más eclécticos, con una filmografía muy variada que incluye 2 películas de animación. En 2025 ha estrenado otras 2 obras: “Blue moon” junto con Hawke de nuevo y la película de la que vamos a hablar a continuación “Nouvelle Vague” en la que recrea el rodaje de la película ‘Al final de la escapada’ de Jean-Luc Godard, y que presentó en la Sección Oficial a Competición del pasado Festival de Cannes.
En 1959, un joven Jean-Luc Godard (Guillaume Marbeck) se lamenta por no haber dirigido ninguna película aún antes de cumplir los veinticinco años, mientras que sus compañeros de la redacción de la revista Cahiers du cinema, (publicación cinematográfica de referencia en Francia) ya se habían realizado su primer largometraje: Rohmer(Côme Thieulin), Chabrol (Antoine Besson), Rivette (Jonas Marmy) y Truffaut (Adrien Rouyard) quien acababa de estrenar “Los 400 golpes” (1959) en el festival de Cannes. Linklater nos acerca a esos años en los que comenzó el movimiento cinematográfico que da nombre a la película y se centra en los 20 días que duró el rodaje de la que fue la primera película de Godard, “Al final de la escapada” (1960), como si estuviésemos ante un making of. Una película cuyo rodaje es un caos, en la que nadie más que el propio Godard confiaba, pero que se convirtió en una de las películas más importantes de esa nueva ola artística. La película es un homenaje a esa época y a unos artistas que se han convertido en pilares dentro de la historia del cine. Richard Linklater no necesita recurrir a la nostalgia (táctica muy usada hoy en día) para llevarnos a aquel clima de experimentación artística en la capital francesa. Nos sitúa en los mismos lugares en los que rodaron aquella y lo rueda en francés y en blanco y negro (por el director de fotografía David Chambille), que consiguen recrear con una verosimilitud que nos transporta a aquella época.

La figura de Godard ya ha sido protagonista de otra película, “Mal genio” (2017) de Hazanavicious, en la que nos enseñaban a una persona más antipática, sin embargo en el filme de Linklater aunque se nos muestra también al director francés con sus excentricidades, pero lo hace de una forma mas simpática y desenfadada (desde el humor) mostrando su espíritu vital y optimista y esa fascinación y pasión por su trabajo, la afición al cine. La película aunque tenga al director francés como figura central, es muy coral, nos va presentando (con sus nombres y cargos impresos en pantalla) a los integrantes de todo ese ambiente en el que se fraguó la nueva ola, desde sus amigos de Cahiers du cinéma, pasando por actores como Jean Paul Belmodo y Jean Seberg (que no terminaban de ver muy claro lo que estaban haciendo), los protagonistas del filme original, el director de fotografía Raoul Coutard (a quien el director ocultó junto con su cámara en un carro para intentar captar la naturalidad de la gente que pasaba junto a los actores mientras rodaban) y también a los productores, directores y demás personajes que se movieron por aquellos lares. Asistimos también a las reuniones en bares y fiestas donde Godard junto con Truffaut y Jacques Rivette, tenían encuentros con personajes como Roberto Rossellini, Robert Bresson y Jean-Pierre Melville, algunos de los cineastas del momento. Y para todo su extenso elenco, utiliza un casting, que ha llenado de caras desconocidas en general pero que logran plasmar a cada uno su personaje, evitando caer en caricaturas.

Linklater ha estado muy influenciado a lo largo de su carrera por aquella evolución cinematográfica en la que se rompió con las convenciones del cine clásico con un espíritu transgresor, y que posteriormente a influenciado también a muchos otros directores, desde los que nacieron de esa 2ª edad de Oro de Hollywood, en los años 70, como en el posterior cine independiente y diversas corrientes en todo el mundo. Es una película hecha con mucho cariño y con mucho respeto por oficio (como ya hizo hace unos años Tarantino en “Érase una vez en… Hollywood”) que es una vocación y lo plasma con el mismo espíritu juguetón y comprometido de aquellos, con muchas referencias (mencionada Los 400 golpes, El desfiladero del diablo), guiños para los más cinéfilos y citas célebres, pero manteniendo un estilo propio.
“Nouvelle Vague” está dedicada a todo amante del cine, y a cualquiera que desee a este mundillo en esta época en la que el cine tiende a entenderse solo como un negocio, en el que abundan las secuelas, precuelas, remakes y se hacen películas basándose en algoritmos. “Nouvelle Vague” nos enseña que también se puede entender como una forma de expresión personal, un arte transgresor y disfrutón.
Nota personal: 7/10.
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