Si te llamo esta noche

Y si te llamo esta noche, ¿estarás? No tengo nada más que el silencio que guardan todos estos botellines vacíos, mil palabras que amenazan con escapar y perderse para siempre y el deseo incontrolable de gritar hasta perder el sentido. Aun así, si te llamo esta noche, ¿estarás?

Dragón de piedra

Siempre hacíamos lo mismo: desayunábamos juntos, luego veíamos un rato la tele—uno al lado del otro—, después salíamos a pasear por el enorme jardín de aquellas instalaciones. Aún siento en mis manos el tacto de aquella goma que cubría el acero de su silla de ruedas. Ella siempre se sorprendía cuando nos acercábamos al diminutoSigue leyendo «Dragón de piedra»

Si te llamo esta noche

Y si te llamo esta noche, ¿estarás? No tengo nada más que el silencio que guardan todos estos botellines vacíos, mil palabras que amenazan con escapar y perderse para siempre y el deseo incontrolable de gritar hasta perder el sentido. Aun así, si te llamo esta noche, ¿estarás?