Finaliza el I Certamen de haiku Kasumi

Esta primera convocatoria se nos presentó sin avisar.
La idea inicial surgió durante una de las clases del taller presencial que se realizó en Encinas Reales en la que hablamos sobre la divulgación del haiku por parte de Manuel Lara Cantizani, escritor de Lucena, una localidad vecina. Su trabajo buscaba acercar esta forma de poesía clásica a todo aquel que quisiera aprenderla. Además, publicó y presentó varios libros y proyectos cuyo fin era recaudar fondos para la Asociación Española Contra el Cáncer. Lamentablemente, esta enfermedad dejó huérfanos a todos sus versos y desvaneció la esencia del haiku que construyó años antes.

No queríamos que su gran esfuerzo y dedicación se perdiese; por lo que, inspirados en su iniciativa, vimos este proyecto como una forma simbólica de aportar nuestro granito, en forma de haiku, para seguir ayudando.
De ahí esta primera convocatoria.
De ahí esta antología cuyos beneficios irán destinados a la investigación contra el cáncer.

Tras casi dos meses de espera, hemos recibido 520 participaciones de más de 9 nacionalidades distintas, lo que supone (a grosso modo) más de 1000 haikus. En los próximos días nos centraremos en leerlos y seleccionarlos con el objetivo de reunir a los que formarán parte de esta primera antología.

Queríamos aprovechar para dar las gracias a todas las personas que han hecho posible este certamen, que han confiado en nuestra convocatoria y que nos han enviado sus trabajos no solo para optar a los premios, sino para colaborar en el proyecto benéfico que hay detrás. Además, dar las gracias, en especial, a todos y todas las participantes que nos han enviado sus obras junto a palabras de apoyo y buenos deseos.

Para terminar, queríamos aprovechar esta publicación para compartir el título de la antología, un pequeño detalle que nos hace ver el final de este proyecto cada vez más cerca.

Aki no koe
秋の声

Aki no koe significa, literalmente, voz del otoño. Un kigo utilizado para esta estación y que hace referencia a los sonidos del otoño: el crujir de las hojas, de los animales, de las personas… Incluso hace referencia a esos sonidos que se sienten muy dentro, como una especie de vínculo espiritual que nos conecta a esta estación. Puesto que este certamen se ha desarrollado durante esta estación y su origen tiene relación con esos sentimientos de nostalgia y echar de menos que acompañan a los atardeceres y al color del otoño, no nos hemos podido resistir a utilizar este kigo como título de nuestra primera antología.

Publicado por Antonio J. Ramírez Pedrosa

Escritor de silencios. Formado en el oscuro mundo de las matemáticas. Loco de atar.

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